Cuentan de un joven maestro que llegó a trabajar a una comunidad hace muchos años. Al principio, su trabajo en la escuela parecía el más atinado y pertinente, sus alumnos y la comunidad le tenía en gran estima. Los años pasaron y los cambios en el mundo que le rodeaban se hacían notorios hasta en sus alumnos, quienes a cada generación nueva se mostraban más inquietos, menos atentos a sus clásicas explicaciones expositivas y apuntes en el pizarrón. Hubo un momento en que fueron tales las diferencias con sus alumnos que decidió ir a un curso de actualización donde estaba seguro que podrían ayudarlo con algunas estrategias útiles para su clase.
Lo que ahí encontró le maravilló, un asesor mostraba una actividad fascinante, ayudado exclusivamente de una aguja y un corcho. El maestro inmediatamente hizo anotaciones y comentó al asesor que algún día le visitara para que constatara cuánto le había servido dicha actualización.
Meses más tarde, el asesor visitó al maestro para saludarlo y cuál fue su sorpresa que el maestro al verlo le reclamó que el corcho y la aguja no le habían servido más que para la primera clase y después su clase se volvió nuevamente aburrida cuando volvió a repetir la misma fórmula con los mismos recursos y luego hasta perdió el corcho y ya no pudo realizar la actividad.
¿Qué tiene que ver con estrategias educativas y aprovechamiento de la tecnología esta pequeña historia? Tiene que ver que el aprovechamiento de la tecnología en la enseñanza y en el aprendizaje no es materia sencilla y aun cuando los diversos autores leídos dan recomendaciones muy útiles para aprovechar el RadioCHAT, el audio, el video, las presentaciones multimedia y el Pizarrón Digital Interactivo (PDI), como lo menciona Burgos (2007) es el maestro, tutor o docente quien funge como facilitador del proceso enseñanza-aprendizaje, y propicia –auxiliado de la tecnología- situaciones de aprendizaje con la intención de orientar a los alumnos a que gestionen y desarrollen de forma autónoma su propio proceso de aprendizaje.
La tecnología aplicada a la educación es un conjunto de teorías y de técnicas que permiten ofrecer un proceso mediante el cual se pueden operar herramientas, cambiar, manipular, y controlar un ambiente de aprendizaje (Burgos, 2007). El caso de RadioCHAT es particularmente interesante porque permite la transmisión de voz del profesor a sus alumnos sobre medios de Internet, y al mismo tiempo permite dialogar a través de mensajes escritos. El RadioCHAT puede adolecer sin embargo de la unidireccionalidad en el envío de mensajes auditivos, pero a cambio ofrece la ventaja de que se evita su fugacidad como en la radio tradicional, dicho de otra manera, se puede almacenar tanto su mensaje auditivo como la retroalimentación escrita, por lo que se amplían sus posibilidades didácticas y fomenta en los alumnos la atención activa que los lleva hacia una reflexión de lo que reciben (Burgos, 2007). Adicionalmente a la palabra oral, el resto del sonido –y también el silencio- pueden desencadenar en la mente del estudiante un proceso de construcción y reconstrucción del conocimiento que no se podrían lograr mediante otros estímulos.
En la edición de mensajes que se transmitirán por radio no debe descuidarse desde luego el proceso de la comunicación y estar atento de las posibles pérdidas que sufran los mensajes emitidos ya sea por entropía o por interferencia de barreras internas o externas y por otro lado aprovechar la redundancia que refuerce mediante repetición los elementos clave del mensaje (Burgos, 2007).
De igual manera deberán aprovecharse las posibilidades didácticas de la radio como son el apoyo a la retroalimentación, la entrevista, el panel de expertos, la participación de alumnos, el escenario de asesorías y otros.
A su vez, el video, que es otra tecnología que se puede aplicar a la educación en línea, debe tener en cuenta que para su producción y difusión se requiere un conocimiento amplio de las posibilidades y limitaciones del mismo (de León, 2007). El producir materiales audiovisuales no sólo involucra a los maestros, sino a todo el equipo que trabaja en la producción de cursos. Estos equipos de trabajo deberán tener en cuenta que la producción de los videos y materiales audiovisuales estará determinada, esencialmente por la naturaleza didáctica, la significación y el conocimiento (de León, 2007). Aspectos importantes a considerarse en la producción de un video son la elección del material, guión, escenas, audio; y durante su edición, tener en consideración, el formato en que se mostrará, la interfaz, el ancho de banda, entre otros aspectos.
La evolución de la tecnología, no olvidemos, hoy permite colocar videos en Internet y acceder a ellos y almacenarlos a través de diversas tecnologías como la computadora, los teléfonos celulares, los iPods, MP3’s, MP4’s, Palms, Blackberries, etc. Por ello el conocimiento se puede decir está en movimiento y de igual modo el aprendizaje. Entonces, como lo indica de León (2007), debemos aprovechar todos los recursos disponibles para que el estudiante pueda comprender mejor los acontecimientos que se le presentan. La incorporación de estos recursos pueden hacer del modelo educativo en línea más cálido (de León, 2007), práctico, fácil y digerible para el alumno.
Al igual que la radio, el video puede utilizarse como tradicionalmente ya sea a través de cápsulas, entrevistas, noticieros, dramatizaciones, paneles de expertos, reportajes, encuestas, o fragmentos de materiales ya producidos por otras entidades. En el caso de la producción, habrá que tomar en consideración las recomendaciones que de León (2007) hace al respecto para que el video sea creado y utilizado adecuadamente como un medio de apoyo para el aprendizaje y no como distractor (Jiménez, 2002, citado por de León 2007). El video y otros apoyos audiovisuales deben ser utilizados cuando la información no puedes ser presentada por otro medio o cuando la información pueda ser facilitada por estos medios.
Por su parte, finalmente, el Pizarrón Digital Interactivo (PDI) “induce una notable renovación de las metodologías docentes y de los procesos de enseñanza y aprendizaje, (que) incrementa la motivación de los estudiantes, revitaliza la autoestima profesional de los profesores y facilita el logro de aprendizajes más significativos” (Ponce, 2007). La incorporación de esta tecnología en las aulas ofrece numerosas ventajas si se sabe explotar a toda su potencia esta herramienta (BECTA, 2003). Sin embargo, y como en la historia introductoria, los impactos positivos del uso de esta tecnología dependerán de la forma en que esta sea utilizada por el docente como medio de enseñanza y la incorpore en sus estrategias de enseñanza. Al respecto, habrá que tomar en cuenta que por medio del PDI se puede otorgar apoyo a las explicaciones mediante las características específicas de cada uno como son las hojas previamente cuadriculadas, rayadas, o mediante las actividades interactivas e imágenes que algunos incluyen, también mediante la presentación pública de recursos diseñados por parte de los estudiantes, o a través de la corrección colectiva de ejercicios en clase, así como la realización de ejercicios y otros trabajos colaborativos en clase incluyendo Internet o enciclopedias interactivas.
Adicionalmente, se destaca la posibilidad de poder guardar la información y los recursos utilizados, lo cual permite una fácil planeación y mejora continua de las clases elaboradas en este recurso con la ayuda activa de los alumnos
Como recomendaciones sobre el uso del PDI, Ponce (2007) propone revisar el currículum de la materia y realizar los ajustes necesarios para asignar el tiempo necesario para incluir actividades que se apoyen en el uso del PDI. Conformar un repositorio de estas actividades para que se encuentren disponibles para aquellos colegas que quieren implementar el PDI en sus clases y sean un punto de partida.
Como se puede notar, las posibilidades de la utilización de la tecnología en los procesos de enseñanza y aprendizaje son múltiples y el desarrollo continuo de la tecnología demandará del maestro mayor preparación, creatividad e innovación para aprovecharlas a favor de la educación, sin embargo, sus resultados estoy seguro, valen la pena.
Burgos, J. V. (2007). El reto de la radio interactiva y la tutoría virtual, en Lozano, A. y Burgos, J. V. (2007). Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. México, D. F.: LIMUSA.
De León, A. (2007). Recursos audiovisuales aplicados a la educación, en Lozano, A. y Burgos, J. V. (2007). Tecnología educativa en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. México, D. F.: LIMUSA.
Ponce, M. T. (2009). El pizarrón digital interactivo: de la experiencia de su uso en la enseñanza media a las comunidades que aprenden sobre su aplicación. Consulta realizada el 27 de marzo de 2009 en: http://ftp.ruv.itesm.mx/apoyos/logistica/logistica/enero_mayo_2009/ege/ed5058/ed5058_004.pdf
3.27.2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)