4.24.2009

A.4.2 Objetos de aprendizaje, recursos educativos abiertos y evaluación

¿Qué son los objetos de aprendizaje?
Los objetos de aprendizaje son entidades digitales con características de diseño instruccional, que pueden ser usadas, reutilizadas, o referenciadas durante el aprendizaje soportado en computadora con el objetivo de generar conocimientos, habilidades y actitudes en función de las necesidades del alumno (sujeto) y que corresponde con una realidad concreta. Cuando se habla de objetos de aprendizaje (OA) se hace referencia a la conexión de “objetos” con “tecnología”.
Los orígenes de los OA se remontan a los años setenta con el uso del lenguaje de programación Simula-67 y más adelante del C++ y Java que son entornos de programación, diseño, análisis y teoría orientada a objetos. Los OA incluyen contenidos en multimedia, contenido instruccional, objetivos de aprendizaje, herramientas de software, personas y organizaciones que se relacionan con el proceso enseñanza aprendizaje con apoyo de tecnología.
¿A qué se refieren los recursos educativos abiertos?
Se refieren a aquellos recursos para la enseñanza, el aprendizaje e investigación que residen en un sitio de dominio público o que se han publicado bajo una licencia de propiedad intelectual que permite a otras personas su uso libre o con propósitos diferentes a los que contempló su autor. Estos recursos son de tres tipos: contenidos educativos, herramientas y recursos de implementación.
Los contenidos educativos pueden ser cursos completos como los programas educativos, materiales para cursos, objetos de aprendizaje, libros de texto, materiales multimedia, exámenes, publicaciones periódicas como revistas, etc.
En tanto, los recursos abiertos del tipo herramientas abarcan software para apoyar la creación, acceso, uso y mejoramiento de contenidos educativos abiertos. Incluyen herramientas y sistemas para: crear, registrar y organizar contenido, gestionar el aprendizaje y desarrollar comunidades de aprendizaje en línea.
Y finalmente los recursos de implementación se refiere a las licencias de propiedad intelectual que promuevan la publicación abierta de materiales; principios de diseño; adaptación y localización de contenido, etc.
Por lo general, quienes crean recursos educativos abiertos permiten que cualquier persona use sus materiales, los modifique, los traduzca o los mejore y, además, que los comparta con otros.

¿Cómo se evalúa el aprendizaje en la educación con recursos tecnológicos?
De acuerdo a Valenzuela (2008), existen siete prácticas concretas que se utilizan en la evaluación del aprendizaje en la educación con recursos tecnológicos y que son las que se resumen a continuación:
1. La aplicación de exámenes en forma presencial implica que los alumnos se presenten en fechas predeterminadas en algún centro evaluador que aplique los exámenes en forma controlada, revisando la identidad de la persona que va a presentar el examen y verificando que éste se aplique bajo las condiciones que el profesor o la institución hayan establecido. Su mayor virtud es que aunque la equidad no es sinónimo de justicia, el hecho de que todos los alumnos sean medidos con una misma escala y evaluados con procedimientos estandarizados ayuda a que la evaluación sea percibida como más justa y apropiada. Las dificultades son concentrar a los alumnos en un mismo espacio y tiempo además de contar con una buena infraestructura en los centros evaluadores.
2. Aplicación de exámenes en forma virtual por medio de una plataforma tecnológica, lo cual no obliga a que los alumnos se presenten físicamente en un centro evaluador, pero sí les exige que accedan al examen en ciertos periodos de tiempo preestablecidos. La aplicación de estos exámenes tiene la enorme ventaja de asegurar cierta flexibilidad para los alumnos, evitando que tengan que desplazarse a un centro evaluador, además el proceso de colección de datos y calificación de los exámenes se puede hacer de manera automática si la institución cuenta con una plataforma tecnológica que ofrezca estas posibilidades. La principal crítica sin embargo es que no se sabe si quien está presentando el examen es quien dice ser, si recibe ayuda de terceros o si antes de presentar el examen recibió una copia del examen.
3. La práctica de la asignar trabajos a los alumnos es una de las principales fuentes de evidencia para calificar el desempeño de los alumnos y puede materializarse en un ensayo, monografía o trabajos más creativos como el caso del aprendizaje orientado a proyectos o el estudio de caso que difícilmente pueden ser copiados de páginas Web, y que además pueden ser trabajos elaborados individualmente o en equipo. El éxito de esta práctica depende de la creatividad que los profesores pongan en diseñar las actividades de aprendizaje, así como en el tipo de trabajos que los alumnos tengan que entregar. Tienen en contra que aun cuando existan rúbricas u otros criterios de evaluación, el hecho de que cada trabajo tenga la acentuación que cada alumno quiera darle, hace que la evaluación difícilmente sea equitativa, además de que demandan una gran cantidad de tiempo para calificar cada trabajo, especialmente cuando se ofrece retroalimentación.
4. Evaluación de desempeño en foros asincrónicos de comunicación que puede ser entre alumnos y entre profesores y alumnos. Para evaluar estos procesos se pueden usar dos índices: el de frecuencias de participación y el de calidad de las participaciones. Su principal virtud es que mediante el diálogo, los participantes ponen a prueba sus ideas, en tanto la principal dificultad radica en el seguimiento de la dinámica de un grupo en los foros de discusión, sobre todo cuando hay mucha interactividad, ya que el número de mensajes que hay que analizar puede ser enorme.
5. Medios sincrónicos de comunicación. En este caso, se trata de conversaciones instantáneas (verbal, escrita, con audio y/o video). Su principal dificultad para la evaluación es que entre más gente participe en una sesión resulta más complejo moderar los mensajes que se envían. La mejor alternativa de evaluación usando este medio es en una relación “uno a uno”, por ejemplo usando los salones virtuales para realizar un examen. Su mayor virtud por tanto es que da mayor certeza y credibilidad sobre a quién se está evaluando.
6. La práctica de la autoevaluación que implica una responsabilidad compartida de los alumnos sobre su propio proceso de aprendizaje, su principal virtud es que es un ejercicio que los alumnos deben hacer en forma continua durante un curso sobre lo que saben o no saben de un tema determinado (activación de procesos metacognitivos y autorregulatorios). Muchas plataformas tecnológicas incluyen herramientas para este fin y no es necesario que la autoevaluación tenga un peso en la calificación final, sino que puedan orientar al alumno.
7. La práctica de la coevaluación es el proceso por medio del cual los alumnos evalúan la calidad del trabajo de sus compañeros, así como su contribución al logro de los objetivos de aprendizaje. El manejo de información en esta práctica es complejo y puede llegar a ser en cantidades abrumadoras por lo que el uso de la tecnología se vuelve primordial.

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